"No existe una causa concreta que origine el dolor de espalda. Existen una
serie de factores que se han relacionado con el dolor de espalda en jóvenes como
el peso de las mochilas escolares, el cambio en el estilo de vida (representado
por el abuso del sedentarismo, que impone la utilización del ordenador personal
o de las consolas de juegos) y la adopción de posturas inadecuadas" explica el
Dr Miguel Ángel Plasencia, Jefe de Servicio de Traumatología y Cirugía
Ortopédica del Hospital Universitario Príncipe de Asturias, de Alcalá de
Henares.
Atención al peso de las mochilas
El peso de la mochila en
la espalda propicia un cambio en la marcha y en la postura del adolescente. Para
compensar su efecto se produce una inclinación hacia delante del tronco, la
cabeza y cuello, y un aumento de la lordosis lumbar. De cualquier forma, no sólo
influye el peso de la mochila, también influye la distancia que recorre el niño
con ella o la posición de la mochila en la espalda. A este respecto, las
mochilas colocadas bajas, a la altura de la tercera vértebra lumbar, parecen ser
menos nocivas que las que se colocan en el área dorsal, a diferencia de lo que
se pensaba anteriormente.
Existe un consenso en la literatura médica sobre el peso máximo que debe
tener una mochila: no debe sobrepasar del 10 al 15% del peso corporal del niño.
A partir de ese peso se ha comprobado que puede existir dolor en la espalda. Sin
embargo, este peso ideal no se cumple en la mayoría de los casos, especialmente
en los niños más jóvenes que cuantitativamente portan el mismo peso que sus
compañeros de mayor edad.
Los rolley son los menos perjudiciales para la espalda, pero su uso
prácticamente está reservado para los niños, ya que los adolescentes la rechazan
por imposición de la moda. Por el contrario, las mochilas de tirante único (tipo
petate) son las que se asocian con mayor incidencia de dolor vertebral en
comparación con las de doble tirante de apoyo sobre los hombros.
Correcta higiene postural
La postura constituye otro
factor de riesgo importante para el dolor de espalda. La colaboración de los
colegios juega un papel importante, ya que el mobiliario escolar debería
adaptarse a la altura del alumno más que a su edad. Es decir, una silla y una
mesa de altura inadecuada condicionan una posición poco relajada para la
espalda.
Además, la disposición del aula también es importante porque las sillas y
mesas deben colocarse de manera que los niños no tengan que inclinar de forma
permanente el cuello y el tronco para seguir las explicaciones del profesor.
Posturas idóneas para evitar problemas de espalda en
niños
Se deben evitar las posturas asimétricas, es decir, con
inclinaciones laterales de forma que un hombro o una cadera quede más alto que
el otro. Sentarse en el suelo sin respaldo es una postura forzada en cifosis o
inclinación hacia delante. Además, el niño no debe permanecer sentado en el
suelo más de treinta minutos.
"El niño debe sentarse tan pegado al respaldo como sea posible, con ambos
muslos en contacto con el asiento y con ambos pies apoyados en el suelo. La
altura ideal de la mesa de trabajo es aquella que permite el apoyo de los
antebrazos sin inclinarse hacia delante" detalla el Dr Plasencia.
La idea del colchón duro como una tabla para prevenir problemas de espalda ha
quedado desechada. Los estudios comparativos con distintos tipos de colchones
han demostrado que los más adecuados son aquellos que se adaptan a la anatomía
de la columna. Los que cumplen estos requisitos son los colchones
viscoelásticos, ya sea naturales de latex o sintéticos de poliuretano.
Igualmente, la almohada debe tener un bajo perfil, de estos mismos materiales
que se adapten a la cabeza y el cuello durante el sueño.
Importancia de la actividad física
La actividad física
ayuda a prevenir los dolores de espalda en los adolescentes. Es recomendable
realizar al menos media hora diaria de ejercicio para mejorar el estado físico
general del alumno y evitar la tendencia a la inactividad. Los ejercicios de
fortalecimiento de la musculatura del tronco y los deportes aeróbicos, como la
natación, son muy eficaces en la prevención y tratamiento del dolor de
espalda.
Existen experiencias piloto en colegios, similares a las escuelas de espalda
de los adultos, donde se realizan de forma rutinaria ejercicios diarios de
espalda en los descansos, junto con información sobre higiene postural, que
están dado resultados muy alentadores en la prevención del dolor de espalda en
niños.
Las revisiones médicas rutinarias que se realizan en los colegios son muy
eficaces para diagnosticar de forma precoz los problemas de espalda relacionados
con deformidades de la columna vertebral, como la escoliosis o la cifosis. Sin
embargo, estas patologías no suelen desencadenar dolor en los adolescentes, de
ahí la importancia de su descubrimiento temprano.