JULIO ÁLVAREZ-BUILLA (Decano de Farmacia). "Trabajamos con el reactivo FMISO que se utiliza para detectar células tumorales"
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Julio Álvarez-Builla, ahora decano de la Facultad de Farmacia, cree en una institución moderna, adaptada a las nuevas realidades del mundo farmacéutico y a los avances científicos. Precisamente, su grupo de investigación trabaja en estos momentos para mejorar un reactivo clínico que permita detectar, de forma precoz, células tumorales, o con bajos niveles de oxígeno en el tejido cerebral. De esta manera se podría detectar tempranamente el cáncer, y así aumentar el índice de supervivencia, e incluso, enfermedades de deterioro cerebral por falta de riego sanguíneo, como el Alzheimer.
- Pónganos en situación ¿Con qué proyecto están trabajando actualmente?
La Comunidad de Madrid tiene un proyecto de redes científicas llamado la Red Multimag, todavía vigente y que acaba este año. En él están trabajando unos 60 grupos de investigación de toda España, la mayoría de ellos son grupo que se dedican a la tecnología PET (Positron Emission Tomography) y sólo hay dos grupos de química orgánica, entre ellos nosotros, que nos encargamos de sintetizar los reactivos.
- ¿Qué es la tecnología PET?
Esta es una técnica de diagnóstico complementaria a la resonancia magnética nuclear de uso clínico, la MRI (Resonancia Magnética de Imagen) y se utiliza para la detección temprana de tumores, además de para otras cosas. Es una técnica de diagnóstico muy selectiva que está basada en utilizar un reactivo que se fija en un determinado tejido del organismo, y es capaz de reconocer células de un determinado tipo.
Ese reactivo va marcado con un isótopo de baja radiación cuyo efecto dura unas horas, el flúor radioactivo. Es decir, se marca la molécula, se le inyecta al paciente y eso, nos permite ver, usando la técnica PET, dónde tiene células de un tipo. Por ejemplo nos permite detectar de forma precoz las células tumorales cuando todavía no son visibles por ninguna otra técnica.
- ¿Y de ahí surge el proyecto CENIT y la colaboración de la UAH con el mismo?
Sí, nosotros llevamos tres años trabajando con la Red y ahora, ha derivado al proyecto CENIT, en el que también hay varias empresas interesadas en hacer desarrollos de los reactivos que nosotros hacemos.
- ¿Entonces el cometido de su equipo es la síntesis de los reactivos?
Actualmente uno de nuestros trabajos, en el que estamos bastante avanzados y que es de los más prometedores, es el reactivo FMISO que se utiliza para detectar células tumorales ya que reconoce muy selectivamente y de forma muy fiable, las células hipóxicas. Éstas son las que tienen bajos niveles de oxígeno y las tumorales son hipóxicas. Sin embargo, cuando este producto se ha intentado utilizar en el cerebro cuando hay tejidos con baja oxigenación, que sería un síntoma de que uno empieza a tener deterioro cerebral por falta de riego y que es muy frecuente en ancianos, el FMISO no se fija en el cerebro y no llega fácilmente a éste.
La barrera sangre-cerebro es difícil de traspasar. Lo que estamos haciendo nosotros es desarrollar FMISO específicos para el cerebro, que lleguen a éste con facilidad y que tengan las mismas características que el FMISO, en cuanto a reactividad.
- ¿Es aquí dónde entrarían en el campo de la investigación para la detección de fases precoces del Alzheimer?
Lo que nosotros hacemos es algo más general. El Alzheimer tiene otros aspectos muchos más específicos de la enfermedad, aunque el deterioro cerebral empieza, en muchos aspectos, por falta de riego sanguíneo, por falta de oxigenación de las neuronas.
Lo que ya está desarrollado es la detección precoz de las células cancerígenas y nosotros, en su día, colaboramos y pusimos a punto mejores métodos de síntesis para fabricar el FMISO en mejores condiciones. Ahora, lo que nosotros tratamos, junto a la Universidad Complutense de Madrid que tiene un instituto PET dedicado a esta técnica, es intentar mejorar el reactivo FMISO que se utiliza en cáncer: mejorar los procesos de marcaje, los procesos de uso, mejorar la pureza para luego inyectarlo al paciente. Son pequeñas fases que en definitiva hacen que sea más fácil utilizar el reactivo y sea mejor para el paciente. Es hacer la técnica más utilizable, que se pueda usar más extensivamente, abaratándola y permitiendo que se popularice.
"Si uno puede hacer una detección precoz, muy clara, puede poner remedio y retrasar el fenómeno"
- ¿Hasta dónde se podría llegar si desarrollan las mejoras de la técnica?
En el cáncer, la detección precoz es una de las herramientas que están sirviendo para que la gente tenga mayor supervivencia. Un cáncer detectado tempranamente tiene mucho mejor pronóstico médico que uno detectado cuando ya empieza a doler, que era uno de los signos que se utilizaba hace unos 20 años. Cuando uno ya sentía dolor, quizá tienen un tumor de gran tamaño o tiene metástasis y está invadido, por lo que hay menos que hacer. La detección precoz es fundamental.
- ¿Y esa detección precoz se podría extrapolar a otros ámbitos, no solamente al cáncer?
Claro, en el Alzheimer. En el deterioro cerebral ocurre lo mismo. Si uno puede hacer una detección precoz, muy clara, puede poner remedio y retrasar el fenómeno. La enfermedad del Alzheimer conlleva procesos muy lentos del deterioro cerebral. Cuando un médico ve clínicamente que un enfermo tiene unos niveles de deterioro cerebral importantes, ese proceso, probablemente, lleva varios años desarrollándose y durante ese tiempo no ha mostrado sus fases clínicas, pero, a escala molecular sí se puede reconocer y eso es lo que nosotros pretendemos.
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| ¿Qué es la Tecnología PET? |
| Es una técnica de diagnóstico muy selectiva que está basada en utilizar un reactivo que se fija en un determinado tejido del organismo, y es capaz de reconocer células de un determinado tipo |
- O sea que se abre todo un abanico de posibilidades...
El campo de los reactivos clínicos era algo nuevo para mí. Yo siempre había trabajado en química de fármacos convencionales pero es muy interesante porque es algo complementario. Si el FMISO logra detectar muy tempranamente, puede poner remedio en mejores condiciones para el paciente. Y ya tenemos herramientas muy buenas para hacerlo.
- ¿Ya han empezado a hacer ensayos clínicos?
No, todavía no. Se están haciendo ensayos con animales para ver la selectividad sobre cerebro. Para ensayos clínicos todavía falta. Los ensayos con animales llevan un par de años. Pero esto es un proceso largo. Hay que tener en cuenta que tanto los fármacos convencionales, como éstos que son reactivos clínicos, tienen periodo de desarrollo de 10 años.
"Tenemos que estar visiblemente montados en la realidad de la farmacia de ahora y no en la del siglo XIX"
- Y ya para terminar, cuéntenos cómo se ha tomado su nuevo cargo como decano de la Faculta de Farmacia
Soy consciente de que me quedan unos años limitados de estar en la Universidad. Superviso y coordino grupos de investigación y proyectos pero ya no estoy en primera fila, así que es un buen momento para tomar las riendas de la Facultad. Mi objetivo es mejorar la institución y esa mejora para mí, pasa por entender la farmacia como un mercado amplio, el mercado más controlado del mundo ya que no hay ningún producto que llegue al consumidor con los controles que llega un medicamento. Para eso, hace falta mucha gente preparada en investigación, en controles de calidad, en fabricación bajo normas de calidad estrictas, en supervisión de uso. Creo que el farmacéutico moderno tiene que estar preparado para cumplir esas funciones o para colaborar en ellas, con otros profesionales. Y nuestra Facultad debe recoger todas las sensibilidades de un farmacéutico que no sólo ejerce en una oficina de farmacia, que es lo que el ciudadano ve, sino que también ejerce su trabajo en la industria farmacéutica, en hospitales, en laboratorios de biomedicina, en estructuras de sanidad pública. Hay que preparar a nuestros egresados para que ejerzan todas esas responsabilidades.
- ¿Qué es para usted una Facultad de Farmacia moderna?
A todo el mundo le gusta dar a las universidades de farmacia ese punto de vista plástico o estético, de tener albarelos, morteros y cosas del siglo XIX. Yo digo que el farmacéutico de ahora trabaja con espectrómetros de masa, con HTLC, reactores y fermentadores sofisticados e incluso, está haciendo la vacuna de la gripe con robots que llevan a cabo la biotecnología necesaria. Tenemos que estar visiblemente montados en esa realidad y no en el siglo XIX. Eso es lo que yo quiero aportar como decano.