La Ciudad de Madrid estrena las primeras ambulancias que circulan en
España dotadas con sistemas de automoción por gas licuado de petróleo (GLP).
Estas cinco nuevas unidades de ambulancias ecológicas son del Samur y su coste
anual supera los 90.000 euros. La tecnología empleada en estos vehículos,
aportada por Repsol, permite disminuir en un 90% la emisión de partículas de
óxido de nitrógeno y entre un 30% y un 50% las de monóxido de carbono. Si a las
ventajas sobre otros combustibles, se suma una reducción del consumo en torno al
40%, recurrir al GLP es una solución tan eficiente como sostenible para unos
vehículos que recorren cientos de miles de kilómetros dentro del término
municipal.
El alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, las ha presentando y ha
asegurado que, además de constituir una innovación en este servicio de
emergencias, contribuirán a hacer de Madrid un espacio más respetuoso con el
medio ambiente. "Madrid -dijo-está demostrando con hechos que es una ciudad
inteligente, en el sentido de que se ha propuesto que toda iniciativa que
promueva para mejorar la calidad de vida contribuya, al mismo tiempo, a hacer de
ella un espacio más sostenible. Hoy estamos ante un ejemplo muy concreto de esa
forma de hacer ciudad".
Esta iniciativa se suma a otras que está desarrollando el Ayuntamiento de
Madrid para introducir un modelo de movilidad sostenible, entre las que se
incluye la mejora de los sistemas de transporte público; la firma de diversos
convenios para promover el uso del gas en el sector del taxi; el fomento, a
través de diversas medidas, del uso del vehículo eléctrico, o el propio
compromiso anunciado en febrero de 2008 por el Gobierno de la Ciudad de que en
2011 todos los vehículos municipales cumplan los requisitos para poder ser
calificados como flota verde.
"Este último objetivo -explicó el alcalde- hoy ya se traduce en importantes
progresos como que el Ayuntamiento de Madrid tenga actualmente en servicio 46
vehículos eléctricos, que pronto se duplicarán o que la EMT cuente en estos
momentos con alrededor de 400 autobuses propulsados por gas natural, para los
que está construyendo un centro de mantenimiento específico que contará con la
estación de repostaje de este tipo de combustible más grande de Europa".
Todas estas actuaciones manifiestan el esfuerzo por combatir el cambio
climático y mejorar el medio ambiente. A ellas hay que sumar la concesión al
SAMUR de la acreditación EMAS (Sistema Comunitario de Ecogestión y
Ecoauditoria), que certifica que cumple toda la legislación medioambiental en el
desarrollo de sus funciones. "La obtención de esta acreditación EMAS -aseguró
Ruiz-Gallardón- constituye un nuevo paso en la mejora de la calidad del SAMUR en
todos los ámbitos, incluido el medioambiental. De hecho, el SAMUR ya es el
servicio de emergencias de toda España con mayor número de acreditaciones de
calidad".
Un servicio ejemplar
En las 130.000 activaciones que en total realizará el Samur en 2009 está
ofreciendo un tiempo medio de respuesta de 7 minutos y 57 segundos, el más bajo
de su historia. Este servicio de emergencias realiza otras actividades como las
de formación en técnicas de alertante y primer respondiente que este año
recibirán más de 15.000 ciudadanos, cumpliendo así el objetivo marcado en esta
materia para 2011.
La implicación de los 660 profesionales que hoy lo integran es una de las
razones por las que constantemente se están introduciendo mejoras en la
asistencia a los ciudadanos, como la puesta en marcha del Código 15, un
procedimiento para pacientes politraumatizados que ha originado la creación en
varios hospitales de unidades específicas de atención a estos enfermos, o el Código 33, que en colaboración con el Hospital Clínico San Carlos está
permitiendo estudiar los factores de riesgo y prevenir la muerte súbita entre
aquellos que sufren un síncope mientras realizan actividades deportivas. Calidad
que también se manifiesta en el hecho de ser el primer servicio de urgencias y
emergencias de España por su producción científica.
"Este afán de mejora -concluyó el alcalde- no sólo beneficia a esta ciudad,
sino que a través de la Unidad de Apoyo ante Desastres se convierte en una
acción solidaria que llega a otras partes del mundo, como ocurrió el pasado
octubre cuando profesionales del SAMUR se trasladaron a Sumatra para atender a
las víctimas del terremoto".